¿Cómo se trata la discopatía degenerativa lumbar?

El tratamiento del dolor lumbar de origen discógeno se basa en 4 actuaciones: el conocimiento del problema, la higiene postural, el deporte aeróbico y el tratamiento médico.

No se puede evitar el deterioro progresivo de los discos intervertebrales por la edad. En algunos casos (no se sabe la razón o la causa), este proceso “normal” es doloroso, por lo que no hay mas alternativa que afrontar esta situación como un “problema”, no como una “enfermedad”. Por esto, el esfuerzo debe ir encaminado a disminuir el dolor, acortar la duración de los brotes dolorosos y evitar su repetición.
En determinadas ocasiones, en las que al dolor se asocian situaciones de stress, ansiedad, depresión y problemas económico-laborales, se debe actuar también contra estos problemas.

Desde hace muchos años se recomiendan una serie de normas generales de “protección” de la columna lumbar (ver “Qué es el dolor lumbar crónico”).
Aconsejamos consultar las páginas siguientes para leer una relación detallada de los consejos para mantener una adecuada higiene postural de la espalda:

Higiene postural 1

higiene postural 2

El uso de las fajas o lumbostatos es muy controvertido. Se recomiendan de manera preventiva en trabajos y actividades que pueden producir lesiones en la columna lumbar (situaciones en flexión o extensión mantenida y carga de pesos). Evidentemente están contraindicados de forma continua porque producen atrofia de la musculatura lumbar. 

Como se ha explicado ya en el apartado de “Dolor Lumbar y Ciático”, de lo que se trata es de potenciar la musculatura lumbar y abdominal para producir un efecto de “faja natural” que proteja y favorezca la movilidad armónica de la columna lumbar. Se ha demostrado que una buena musculatura abdominal y lumbar previene la aparición de brotes y la gravedad y duración de los mismos.
Los deportes y actividades recomendadas son: natación (crol y espalda), caminar en el agua, bicicleta estática y gimnasias adaptadas al dolor (pilates) y a la edad (gimnasia de mantenimiento en anciano).
Las tablas de potenciación de musculatura lumbar son eficaces, pero exigen mucha constancia y fuerza de voluntad.
En los momentos de crisis es eficaz la Fisioterapia dirigida.

 El tratamiento médico adaptado a cada individuo e intensidad del dolor. En el momento actual existe una gran cantidad de fármacos que anulan o mitigan el dolor lumbar.

 Tratamiento intervencionista mediante infiltraciones epidurales, facetarías y rizólisis (ver apartados: Infiltraciones Epidurales y Rizolisis).

Prevención 
En el momento actual no se conoce como prevenir la degeneración discal. Tampoco se conoce por qué hay discos degenerados dolosos y otros indoloros. No podemos evitar el desgaste natural de nuestras columnas que sucede con el paso de los años. Sin embargo, hay cosas que podemos hacer para disminuir el impacto de los problemas lumbares. Tener un estilo de vida saludable, hacer ejercicio, evitar el sobrepeso y no fumar puede ser un buen comienzo.
Si la calidad de vida es muy mala existe la posibilidad de la cirugía. La cirugía para la lumbalgia de origen discógeno debería considerarse solamente cuando se realizaron y fallaron las opciones de tratamiento no quirúrgico durante 6 meses a un año.
La cirugía consiste en la liberación de las estructuras nerviosas comprimidas (raíces) y fijar los espacios afectados mediante implantes metálicos (tornillos y barras). El objetivo es la anulación completa de la movilidad en el disco o discos afectados y conseguir una fusión entre las vertebras (artrodesis), aunque se pierda algo de movilidad lumbar. En teoría, anulando totalmente el movimiento en el disco, se anularía el dolor de origen discógeno.
Este tipo de cirugía se puede hacer con cirugía abierta convencional o bien mediante técnicas miniinvasivas.

 

Radiografía de fijación lumbar y dispositivo intersomática

Radiografía de fijación lumbar y dispositivo intersomática